La infancia en los medios de comunicación

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(Comparecencia ante la comisión de Infancia del Parlamento de Cataluña de la presidenta y el vicepresidente de la FEDAIA –  Conxi Martínez y David Ruiz –  el pasado 16 de mayo de 2017)

Los medios de comunicación tienen la capacidad de sensibilizar a la sociedad sobre diversas problemáticas, entre las que se encuentran las que padecen niños, adolescentes y jóvenes. Pero a menudo toman demasiado partido y se posicionan sobre hechos que acaban afectando directamente a los derechos de la infancia.

Pero el tratamiento de las noticias que afectan a la infancia, no es una responsabilidad exclusiva de los medios de comunicación. También es una cuestión que han de tener en cuenta las entidades del Tercer Sector, el Síndic de Greuges, las Diputadas y los Diputados de este Parlamento… porque cuando debaten sobre estos temas, sus expresiones, lo que manifiestan y la forma en que lo hacen son siempre susceptibles de ser recogidas y reproducidas por los medios de comunicación.

Los medios de comunicación y todos aquellos agentes que generamos informaciones relacionadas con los niños, tenemos una posición fundamental a la hora de defender y proteger sus derechos
  • Hace falta hablar de ellos y ellas y hacerlo en clave de oportunidad y de confianza,
  • mostrar cómo son,
  • cómo están,
  • y cómo merecen vivir

Hemos de hablar desde una posición de responsabilidad y sobretodo de co-responsabilidad:

 

  • Los niños y jóvenes crecen en entornos que construimos entre todos y todas y hemos de pensar cómo les afecta lo que hacemos y lo que no hacemos.

En los últimos meses, niños y jóvenes que viven en centros residenciales de acción educativa, se vieron afectados, e incluso maltratados y estigmatizados, por informaciones que refieren una mala calidad en la atención que reciben y que generalizaban unas malas prácticas, basadas, en cualquier caso, en sucesos aislados y excepcionales; ofreciendo una visión distorsionada de la atención residencial. Son estas formas de transmitir la información las que la FEDAIA reprueba absolutamente.

No hace mucho que se publicaban en los diarios imágenes de niños esnifando cola, o titulares centrados en detalles específicos que afectaban a la imagen de los niños, adolescentes y jóvenes. Concretamente se hace referencia al hecho de que algunos de ellos tienen piojos, información que en ningún caso es relevante ya que no se trata de un hecho extraordinario.

Asociar estos problemas a los niños que viven en entornos de atención residencial, ataca su imagen y puede generar efectos de rechazo injustificados.

Por tanto, consideramos que estas noticias impactan en los niños, tanto por los contenidos como por las imágenes gráficas.

  • Afectan a la percepción que tienen en relación al lugar donde viven (los CRAE-Centros Residenciales de Acción Educativa) y lo que se explica en las noticias aparecidas.
  • Estigmatizan, tanto a los niños y jóvenes como al propio recurso de atención residencial, ante la comunidad.
  • Interfieren en el proceso de un niños para comprender la situación que ha sufrido y aceptar la situación en la que se encuentra.
  • Dificultan la normalización de su situación ante los entornos de vida en los que se relacionan: amigos, grupos de iguales, escuela, actividades de ocio, comunidad, entre otros.

Desde vuestra y nuestra responsabilidad, deberíamos favorecer la sensibilidad de una comunidad y de una sociedad que en ocasiones da la espalda a realidades que implican salir de espacios de confort e introducir cambios que posibiliten y garanticen el bienestar y los derechos en igualdad y equidad para todos y todas.

Esto implica ser valientes y hablar de lo que hemos de hablar, de deficiencias en el sistema y de mejoras pendientes, pero basadas en las necesidades y no en la criminalización de niños y jóvenes. Implica reconocer que el sistema de protección no es infalible, igual que no lo son, por ejemplo, el sistema de salud o el sistema educativo.

Para concluir, estos serían los criterios que la FEDAIA propone sobre el tratamiento de la infancia en los medios de comunicación, algunos de los cuales son compartidos con los que recoge el informe sobre infancia y medios de comunicación elaborado por Unicef y Save The Children:

  • Proteger la imagen y respetar la identidad de los niños

Garantizar el cumplimiento del artículo 16 de la convención sobre los derechos del niño. Es vital proteger la imagen y respetar la identidad de los niños que protagonizan la noticia, evitando un tratamiento no adecuado y/o vulnerador de sus derechos.

Hay que evitar proporcionar detalles que no aportan nada a la noticia, sino que únicamente se facilitan buscando el morbo y el sensacionalismo.

  • Contrastar y contextualitzar la noticia

Hace falta que los medios de comunicación trasladen las informaciones de una forma precisa, contrastado y contextualizando la noticia para evitar extrapolaciones de situaciones que son aisladas y que contribuyen a perpetuar estereotipos que sólo aportan una visión distorsionada de la realidad.

Hay que utilizar una pluralidad de fuentes que aporte veracidad a la información. Es más, siempre que sea posible y no se ponga en riesgo al niño, también se debería escuchar su voz, promoviendo así su participación en los medios y garantizando su derecho a expresarse libremente y a intervenir en aquellos asuntos que le afectan.

  • Evitar la generalización

En ocasiones, los medios de comunicación acostumbran a especular, a generalizar y a hacer de las excepciones una norma. Este hecho desvirtúa la realidad en la que viven los niños, adolescentes y jóvenes y también de las entidades y profesionales que trabajan día a día en el sistema de prevención y protección.

  • Procurar un lenguaje respetuoso

Evitar generalizar, estereotipar, condenar y utilizar términos descalificadores y discriminadores. Este lenguaje cuidado se ha de hacer extensivo a aquellos casos en los que se hace referencia al origen, a las circunstancias que generaron la necesidad de la protección y/o prevención del niño y también de su familia.

  • Visión positiva y constructiva de la infancia

Apostamos por proyectar una visión positiva y constructiva de la infancia ante la sociedad. Un factor clave a la hora de comunicar es hacerlo siempre de una forma objetiva e imparcial, sin dar paso a posibles interpretaciones y reflejando activamente y con un enfoque positivo las diferentes problemáticas que afectan a la infancia.

Creemos que se debe dar una imagen amable de los niños, resaltando sus posibilidades y su potencial y teniendo siempre presente que los niños son el mayor capital de nuestra sociedad.

  • Priorizar el interés superior del menor

Obviamente que hay que informar de la situación en la que se encuentran los niños, adolescentes y jóvenes pero a la hora de enfocar y tratar la información se debe anteponer el interés superior de los niños.

No hemos de olvidar que los protagonistas de las noticias no son sujetos aislados, y la forma y el estilo a la hora de comunicar ciertos aspectos puede suponer una carga extra a la mochila ya de por si pesada de los niños, adolescentes y jóvenes más vulnerables, que puede comportar consecuencias a nivel psicológico, emocional y relacional sostenidas en el tiempo.

La percepción de la propia realidad de un niño se puede ver alterada en función de cómo se trate una determinada noticia y eso puede afectar negativamente a la forma en que éste percibe, comprende y acepta su delicada situación.

Todo esto es todavía más grave a día de hoy, cuando la velocidad de transmisión de la información se ha duplicado o triplicado gracias a las redes sociales, las cuales, además, dejan un rastro difícilmente borrable que hace que el acceso a la noticia sea demasiado fácil durante un largo periodo de tiempo.

Desde la FEDAIA creemos firmemente que construir un presente y un futuro mejor para la infancia es posible y para conseguirlo es necesario que los diferentes agentes de la sociedad, entre los que se encuentran los medios de comunicación, trabajen conjuntamente por la defensa, el cumplimiento y protección de sus derechos. 

Necesitamos comunicar y dar a conocer con una visión crítica, ética y rigurosa, las realidades duras y a menudo desconocidas que sufren muchos niños.

Como muchas veces decimos, la madurez de una sociedad se puede medir a través de la forma en que trata a sus niños, unos niños que merecen una mirada de respeto y de oportunidad.