Por un tratamiento ético y riguroso de las noticias que afectan a la infancia y la juventud

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Desde la Fedaia, la federación de entidades catalanas que trabajan con niños, adolescentes y jóvenes en situación de riesgo de exclusió social o desamparo, queremos pedir un tratamiento ético y riguroso, por parte de los medios de comunicación, de las noticias que afectan o hacen referencia a la infancia y la juventud, y especialmente para aquella que se encuentra en situación de mayor vulnerabilidad o riesgo de exclusión social.
Consideramos que la infancia no se puede utilizar ni como noticia sensacionalista, ni como moneda de cambio entre diferentes fuerzas políticas.
En las últimas semanas se han publicado varias noticias que hacían referencia a niños y jóvenes que viven en centros residenciales, haciendo énfasis en una mala calidad en la atención que reciben, y generalizando las malas prácticas en todos los centros. Consideramos que estas noticias afectan tanto por los contenidos como por las imágenes gráficas que se han utilizado- los niños y jóvenes en diferentes aspectos:
  • La percepción que tienen en relación el lugar donde viven (los CRAE – Centros Residenciales de Acción Educativa) y lo que se explica en las noticias aparecidas.
  • La estigmatización, tanto de los niños y jóvenes como del propio recurso de atención residencial, frente a la comunidad.
  • El proceso de comprender y aceptar la situación en la que se encuentra cada niño y joven que debe residir en un centro.
  • La normalización de su situación ante los entornos de vida en el que se relacionan: amigos, grupo de iguales, escuela, actividades de ocio, comunidad, entre otros
La Federación, con la responsabilidad de avanzar en los derechos de los niños y adolescentes más vulnerables y/o en situación de riesgo, y desde la experiencia de las entidades y los profesionales que trabajan en recursos de prevención y protección para la infancia y la juventud, hace casi 30 años que trabaja para detetar necesidades y elaborar
propuestas de mejora. Y lo hacemos desde una responsable incidencia política y social.
No hay ningún niño que, teniendo sus necesidades cubiertas y recibiendo una buena y adecuada atención, desee no convivir con su familia. Desafortunadamente, como sociedad no hemos sido capaces de prevenir ni revertir suficientemente las situaciones de riesgo que sufren muchos niños, y que provocan la separación y la no convivencia de éstos con sus familias. Es en este momento que el sistema de protección de nuestro país debe ejercer su papel, garantizando la adecuada atención a estos niños y adolescentes- y a sus
familias-, que no pueden seguir viviendo en su entorno familiar. Se busca el recurso que mejor se adapte a necesitas concretas de cada niño o joven que garantice sus derechos.
Para muchos niños el recurso que mejor puede atender sus necesidades será el que le ofrece un entorno familiar, a través del recurso del acogimiento familiar, en familia extensa o ajena. Pero hay niños para los cuales, por su historia vivida y sufrida, será necesario atender sus necesidades desde un recurso residencial especializado, Centros Residenciales de Acción Educativa (CRAE) o Centros Residenciales de Educación Intensiva (CREI).
Pensamos que el sistema de protección a la infancia ha mejorado a lo largo de los años. Pero hay que seguir mejorando. Es responsabilidad de todos y todas, exigir unas políticas que garanticen la mejor atención a la infancia que debe ser protegida, y velar para que una de las prioridades en las agendas políticas sea la infancia y la juventud. Ya les hemos fallado una y ellos han pagado el precio más caro.
Por todo ello pedimos a políticos, sociedad civil, profesionales y entidades que nos acompañen en el ejercicio de responsabilidad social que tenemos como país, de detener el tratamiento no adecuado y vulnerador de derechos presente en ciertos medios de comunicación, en lo que afecta a las personas menores. Y que nos acompañen en la consecución de una mejor inversión en Infancia, porque ellos tienen derecho, y el deber de la sociedad es garantizarlo.